Así nos va!

Un relato de nuestras desventuras en las Pitiüsas

lunes, 21 de junio de 2010

Hay tiempo para todo


Queridos míos, llegó el lunes.


Aparte de espíritu zen, lema de nuevo cuño, mi máxima siempre ha sido "todo llega y todo pasa", adagio aplicable a todas aquellas situaciones que por ser complicadas o estar rodeadas de incertidumbre, estamos temerosos de que lleguen y deseando que queden atrás. Pues bien, hoy era el día: lunes, comienzo de semana, comienzo de trabajo, ciudad nueva y trabajo nuevo. Vamos, el completo.

Ayer por la mañana, por aquello de despejarnos, cogimos el coche y nos fuimos a explorar un poco la isla. Nada en profundidad, simplemente una toma de contacto para saber por dónde nos vamos a mover durante los próximos meses.

Primera parada, Sant Antoni de Portmany (aviso a navegantes de la sensibilidad con los nombres de los pueblos, nada de San Antonio). A velocidad de crucero, esto es, menos de 80 km/h, trece minutos. Aún así, el día y la noche entre Eivissa y esta localidad. El turismo es diferente y básicamente en Sant Antoni es donde se concentran los guiris descerebrados que se tiran a la piscina desde la terraza de la habitación (verídico).
Nos han dicho que es más que recomendable acudir después de temporada porque tiene unas playas espectaculares y una puesta de sol preciosa. Ya os contaré.

A partir de hay, cogimos el mapa y fuimos de cala en cala porque en la zona oeste de la isla no hay muchas playas (bueno, en general no hay playas muy extensas). Abajo veréis algunas fotitos, un poco malas, porque las hicimos con el teléfono, pero lo justo para dar envidia, que es de lo que se trata.

No sé si sabéis que aquí todo es Sa o Can (Sa Punta, Sa Torrent, Can Tomás, etc). Creemos que Sa es "la" (pero es una cuestión de fé) y Can es, como no puede ser de otra manera, "en casa de". Mis lectores castellanos en general, y sanmigueleños en particular, lo tendrán cristalino, porque llevan toda la vida yendo ancá Mercedes y ancá Manuela.

Pues eso, visitamos unos cuantos Sa y fuimos ancá unas cuantas calas y recalamos en Playa D´Embossa que, para que os hagáis una idea, es la fiesta en la arena. Hay de todo, claro está, pero yo ví unas chicas y unos chicos espectaculares y una marcha increíble. Claramente no era lo nuestro, ni por lo primero, ni por lo segundo.


Por fin, terminamos en la playa de Talamanca, también en Ibiza, mucho más familiar y tranquila. Después de un pacífico paseo por la orilla con nuestras recién estrenadas chanclas (literalmente, las compramos diez minutos antes) en la mano, rematamos con una comidita en la terraza de un restaurante a treinta metros de la playa. Lo sé, mal por el restaurante, pero bien para nosotros.

Eso es lo bueno. Lo menos bueno se resume en pocas líneas. El domingo por la tarde, pues un asco, estés donde estés, en Madrid, en Ibiza o en Sebastopol, pensando que tienes que trabajar al día siguiente.

Aún así, el despertador se ha portado hoy bastante mejor y me ha avisado una hora y media después de lo habitual (en el futuro espero apurarle otra media horita, es que en el hotel hay más protocolo). La notaría abre a las 09:00 horas así que, por aquello de que era el primer día y no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar, hemos salido a las 08:35. Maaaal, porque a las 08:39 estábamos en la puerta. Sí, sé que me odiáis todavía más, pero pensad que estamos aquí solos, algo bueno tenemos que tener.

El primer día ha sido un clásico: presentarte a los compañeros (dos), recopilar material de oficina, saber dónde están las cosas, aprenderte el teléfono ... esas cositas.
La mañana ha pasado rápido y todavía no tengo un dictamen claro sobre mi nueva notaría, así que me reservo para mejor ocasión.

Es todo por hoy, reflexionad sobre las bondades de la vida en provincias.

Besos.
E & N (en espíritu)

Sí, eso que se ve son barcos, tan agustito.
















2 comentarios:

  1. Pero qué bien y veraniegos se os ve!!!
    Me alegro que todo bien, os dejo que voy a un recao ancá Simona ; )
    Muchos besos

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  2. Menos mal q Tere ha mencionado a Simona...¿quiénes son Mercedes y Manuela? jaja. Me está dando envidia de la gorda y fea, pero para las próximas....más sonrisa!! Un besito gordo.

    (4 min. al trabajo....hmm...es lo q se tarda en bajar las escaleras mecánicas de cualquier estación de la línea 6. Perros)

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