Queridos,
Sí, lo sé, os tenemos un poco abandonados, pero me estoy acabando de recuperar de nuestro viaje por tierra y mar de hace unos doce días … ahora sé lo que sentían los emigrantes que se iban a hacer las Américas cuando avistaban Cuba o Venezuela, qué viajecito, qué trabajera.
Sí, lo sé, os tenemos un poco abandonados, pero me estoy acabando de recuperar de nuestro viaje por tierra y mar de hace unos doce días … ahora sé lo que sentían los emigrantes que se iban a hacer las Américas cuando avistaban Cuba o Venezuela, qué viajecito, qué trabajera.
Para aquéllos que no estén al corriente, hace dos fines de semana (el fin de semana pasado cuando empecé a escribir estas líneas) fuimos a Madrid a recoger algunas de nuestras pertenencias, aunque la experiencia ibicenca me está enseñando que se puede vivir con bastante poco. El viernes por la tarde aterrizamos en Madrid y atendimos algunos compromisos ineludibles (sí, la Weber estaba entre ellos); el sábado hicimos maratón de cajas y paquetes, aunque pienso que lo más duro fue decidir cuáles de nuestras cosas viajarían con nosotros y, por el contrario, cuáles se quedarían cogiendo polvo en Madrid. Después de atender otros compromisos ineludibles, entre los que volvía a estar la Weber, el domingo por la mañana Chete se dedicó, junto con mi padre, a hacer un tetris en el coche, demostrando así que la inversión realizada durante su adolescencia en los recreativos de Plaza de España está dando sus frutos.
A las diez de la mañana, y como si de la operación Paso del Estrecho se tratara, pusimos rumbo a Valencia más bien despacito porque en el coche no cabía ni una sola bolsa más. Llegamos al puerto como a las dos y media, más o menos, comimos, y a las cuatro embarcamos.
Yo soy más bien de secano, tirando a secarral, ya lo saben mis lectores, y no entiendo nada de la mar salada, pero salimos con media hora de retraso porque algo pasó con el viento que nos tuvieron que remolcar para salir del puerto (remolcar! Pero si íbamos en un barco enorme!)
Una vez nos hicimos a la mar, sigo sin entender por qué tardamos casi cinco horas en arribar a Ibiza, porque el barco va bastante rápido, aunque quizá sea mi percepción, porque realmente no tienes ningún punto de referencia, sólo agua y el horizonte; así que, una de dos: o el barco va pisando huevos o en vez de máquinas llevan remeros, si no, no le encuentro la explicación.
Cuando por fin estábamos llegando al puerto de San Antonio resulta que eran las fiestas de la Virgen de nosequé y había una procesión marítima (¿) así que no nos dejaban entrar en el puerto y el barquito estuvo dando vueltas treinta y cinco minutos por los alrededores. Confirmado: esto es una confabulación entre los controladores aéreos y los prácticos de los puertos para hundir el turismo, si no, ya me diréis.
Cuando por fin estábamos llegando al puerto de San Antonio resulta que eran las fiestas de la Virgen de nosequé y había una procesión marítima (¿) así que no nos dejaban entrar en el puerto y el barquito estuvo dando vueltas treinta y cinco minutos por los alrededores. Confirmado: esto es una confabulación entre los controladores aéreos y los prácticos de los puertos para hundir el turismo, si no, ya me diréis.
Así que, con el estómago bastante tocado (claro, es un barco, se mueve), con una hora y pico de retraso, y tras DOCE horas de viaje llegamos a S. Antonio, salimos del barco con nuestro coche, atravesamos el pueblo lleno de guiris borrachos, llegamos a Ibiza, descargamos todo y nos fuimos a la cama.
Hasta hoy no he vaciado la última caja ni me ha dejado de doler el último músculo, y es cuando me he decidido a actualizar mi ventanita.
Por lo demás, estos días han sido bastante sosos. Hemos colocado todo lo que nos hemos traído y nos han puesto cortinas, así que esto cada vez se va pareciendo más a un hogar.
Por lo demás, estos días han sido bastante sosos. Hemos colocado todo lo que nos hemos traído y nos han puesto cortinas, así que esto cada vez se va pareciendo más a un hogar.
Ah, y una gran noticia: ¡¡Tenemos mesa y sillas en la terraza!! Esto sí es vida, desayuno todas las mañanas viendo el mar … Os lo aseguro, se llega al trabajo muuucho más relajado y de muuucho mejor humor.
Bueno, como sé que en este momento me estáis odiando mucho (para variar, no sé por qué continúo escribiendo) voy a ir terminando. Como documento gráfico de hoy, os dejo unas fotos tomadas desde el barco.
También os quería dejar unas fotitos de una puesta de sol desde Es Vedrá. Para mí es un lugar mágico, y espero que cuando vengáis a visitarnos podamos ir juntos. Es un tanto inaccesible, pero, hasta ahora, es lo más bonito que he visto en Ibiza. Lo malo es que el Blogger me ha jugado una mala pasada y no me deja subirlas … me reservo para mejor ocasión; intentaré ponerlas junto con las de Sergi y Tere, a los que vamos a buscar al aeropuerto en media hora (acabo de darme cuenta de que llevo ocho días para escribir esta entrada … estoy muy estresada, de verdad).
También os quería dejar unas fotitos de una puesta de sol desde Es Vedrá. Para mí es un lugar mágico, y espero que cuando vengáis a visitarnos podamos ir juntos. Es un tanto inaccesible, pero, hasta ahora, es lo más bonito que he visto en Ibiza. Lo malo es que el Blogger me ha jugado una mala pasada y no me deja subirlas … me reservo para mejor ocasión; intentaré ponerlas junto con las de Sergi y Tere, a los que vamos a buscar al aeropuerto en media hora (acabo de darme cuenta de que llevo ocho días para escribir esta entrada … estoy muy estresada, de verdad).
Os echamos mucho de menos a todos, sobre todo después del fin de semana tan fantástico que hemos pasado en casa. Suerte que estáis ahí para leernos.
Besos.
E&N
Besos.
E&N
Llegando a nuestro segundo hogar
Operación "Paso del Estrecho I"
Operación "Paso del Estrecho II"
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